|
Than-lil o Thav-lil
es el origen de la palabra Tandil. Esta voz mapuche describía
la gigantesca piedra
que le da el nombre a la ciudad. La primera referencia histórica
de este itinerario es el Cerro Movediza, lugar donde se hallaba
la piedra. Aunque “la piedra que late” -traducción
del vocablo- ya no está en su lugar, hay infinitas evidencias
que nos transportan en el tiempo. Aquí entendemos ¿qué
hacían por estas tierras los mapuches? y conocemos las
diferentes hipótesis que explican la misteriosa caída
mezclados con mitos y leyendas ligados a nuestra cultura.
Siguiendo rumbo
oeste llegamos al Cerro Leones, sitio cargado de sucesos que datan
de
muchos años atrás, cuando la piedra se tallaba a
mano. En este lugar funcionó una de las primeras y más
importantes canteras que tuvo Tandil. Siendo la llegada en el
año 1883 de un ramal del Ferrocarril del Sud (hoy Gral
Roca) el motor que genera el despegue económico definitivo
en la actividad. Las anécdotas de vida de los picapedreros
tiñen nuestro relato.
Pasando
el Cerro Federación desde donde se iniciaban las marchas
de protesta en las huelgas sindicales de los trabajadores de la
piedra, llegamos al punto más alejado que visitamos: el
Cerro de la Virgen. Sitio donde una gruta evoca la presencia de
la Virgen de Lourdes.
Reseña
historica (Hugo Nario)
Tarifas
|